Diario de la novia

20-01-2016

Por fin le contamos a todos que nos casamos, fue muy emocionante contarle a mis amigas cómo fue la pedida, están encantadas y me van a ayudar a preparar todo.

¡Qué divertido! Ya he mirado algunas fincas y salones para visitar, estoy segura de que esto va salir genial, aunque elegir va a ser difícil y además no nos podemos despistar con el tiempo, que la boda se nos echa encima.

El otro día hablando con una amiga dejamos claro que no nos íbamos a complicar mucho.

– Yo quiero que sea sencilla, pero va a ser una celebración original

– Claro nena, pero que no sea muy atrevida, que los hay de muy horteras

– Ya pero mi boda tiene que ser divertida

– Si, si pero también romántica

– Por supuesto y esperemos no gastar mucho, además, he pensado que vamos a organizar algunas sorpresas, tipo un baile o algo así

– Claro, pero que sea espontáneo

Una locura vamos, ¿cómo voy a conseguir todo eso? la verdad es que no aclaramos nada pero lo pasamos genial tomando vinito. Hoy lo hablo con mi novio, aunque no entiendo porque no me ha hecho ningún comentario de los preparativos aún, ya ha pasado un tiempo desde que me lo pidió.

Pues nada, al final volví a sacar yo el tema para ver si concidiamos en gustos, teníamos claro que queremos casarnos por lo civil y ya me estoy poniendo nerviosa, porque en muchas fincas te ponen ellos el catering, las flores y la decoración y me parece que elegir la combinación que más nos guste va a ser difíci. El piensa que va a ser tarea fácil  y está encantado con todo lo que ve.

– Parece que solo te preocupa que nuestros amigos tengan barra libre.

Así que le he tenido que decir un par de veces que hay que empezar a definir lo que queremos, aunque tengo claro que no me voy a cabrear, yo llevo pensando en este día mucho tiempo y entiendo que se tenga que poner las pilas.

– ¡Que nos podemos casar en cualquier lado dice!

– Hasta aquí hemos llegado, él no va a tomar ninguna decisión importante. Y no va el otro día y me dice que quiere que hagamos la celebración en medio del campo, como si fuera eso una capea o algo así, para eso está la despedida con sus amigotes.

– Encima mi madre me está agobiando con los preparativos ¡ni que fuera su boda!

Menos mal que mis amigas están ahí para apoyarme aunque creo que estamos apuntando muy alto y no sé si cumpliremos las expectativas.

Ya lo que faltaba, mi chico se pensaba que las bodas son baratas y que con “cualquier cosita” se decora, me puse blanca cuando oí eso.

– Mañana le enseño el precio de mi traje

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